Corte de caja
- Guillermo Furlong
- 31 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 4 ene
"Ya sé lo que me vas a decir. Que no hay que llorar,
que son cosas que pasan. Y yo siempre lloré por no reír."
— Kevin Johansen
Fin de año. ningún otro día —como este— para pedirnos dejar todo atrás. Hacer limpieza. Soltar. Avanzar ligeros. La idea no es descabellada: nadie camina bien cargando con todo. Y sin embargo, a mi jamás se me dieron los balances, los cortes de caja ni el excel. Nunca he sabido qué hacer con esa idea de cerrar, resumir, tachar.
Tampoco creo que avanzar sea olvidar. Pero no porque el pasado pese, sino porque ya está incorporado. Uno no camina cargando cada paso que dio; camina porque ya los dio. El cuerpo recuerda sin necesidad de mirar atrás. Sabe dónde apoyarse, sabe cuándo frenar, sabe cuándo seguir.
Recordar también es una mesa. Un lugar al que se vuelve para reencontrarse. Y en esa mesa no están solo quienes hoy nos acompañan, sino también quienes ya no están. En los gestos que heredamos, en las palabras que repetimos sin saber de dónde vienen, en las ausencias que todavía ordenan el espacio.

Por eso pienso que la memoria es quizá el mayor recurso que nos fue dado. No para idealizar el pasado ni para repetirlo, sino para entendernos mejor. Para saber qué nos sostuvo, qué nos marcó, qué nos transformó incluso cuando no éramos conscientes de ello.
Este día invita a cerrar, y lo entiendo. Pero yo prefiero detenerme un momento y mirar atrás sin reproche. Reconocer lo que fue, no para cargarlo, sino para agradecer que me trajo hasta aquí.
Y desde ahí, deseo algo simple:
A mi familia, a mis amigos —a quienes no hace falta nombrar para que se sepan aludidos en estas líneas— les deseo un año nuevo con un camino que transitar. Que sigan aquí. Que el trayecto sea llevadero, no impoluto. Que sea mucha la alegría y benevolente el dolor, que les acompañe el acierto y que si hay errores, se cometan siempre por las razones correctas y que nunca sean los mismos. Porque equivocarse de forma distinta también es caminar.



Comentarios